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Psicoterapia



Si bien, cuando se habla de psicoterapia, comúnmente vamos a la imagen de una persona recostada en un sillón hablando de sus problemas y miedos a un psicólogo o terapeuta, mientras este toma notas en su pequeña libreta. Pese a esta vaga idea, resulta necesario ir un poco más a fondo sobre este tema, pues la psicoterapia es una relación particular, en la que un profesional formado y especializado a la escucha y la comprensión de aquellos problemas psicológicos que atormentan y aquejan a ciertos individuos, propone y diseña un marco adecuado para abordar dichos problemas de una manera específica y diferente de la que normalmente nosotros podamos implementar. Básicamente estamos hablando de un espacio con determinadas herramientas, de evaluación, de análisis, de intervención, que proporcionan orden al caos facilitando la comprensión de ideas y acciones que habían sido confusas. Es un espacio que se conecta con los esfuerzos de uno o varios individuos para atender una situación que  se ha salido de control, conduciendo en tal forma,  a nuevas oportunidades para aprender modos diferentes de pensar, sentir y actuar. En definitiva, se habla de provocar que la sensación de malestar progresivamente vaya dejando paso a la de dominio y control personal.

La psicoterapia puede ser útil en una gran variedad de dificultades, en primera instancia, se basa en un acto de darnos un momento para atender y ocuparnos de nosotros mismos, entender lo que ocurre en nuestra vida, lo que no ha ido bien, lo que se nos ha salido de las manos. En pocas palabras, este tratamiento colaborativo proporciona un entorno de apoyo que nos permite identificar y cambiar aquellos patrones de conducta que nos impiden sentirnos de la mejor manera. 

Así mismo, esta nos enseña modos diferentes de pensar, sentir y actuar, a través de una relación terapéutica que se forma por medio de una comunicación activa que permite superar pensamientos o comportamientos problemáticos. Frecuentemente, se relaciona la psicoterapia con aquellas personas víctimas de trastornos de la salud mental, tales como la depresión, baja autoestima, adicciones, disputadas familiares entre otras. Sin embargo, esta alternativa se ajusta y puede beneficiar a cualquier persona que se sienta abrumada e incapaz de superar y enfrentar sus propios problemas, debido a que le permite al individuo tomar conciencia de nuevas situaciones y liberarse del sufrimiento innecesario que pesa en su vida cotidiana, ayudándolo a confiar, no solo en sí mismo y sus capacidades, sino también, en el mundo entero.  

Es inherente destacar, como ya se había sugerido anteriormente, que esta alternativa de tratamiento se lleva a cabo entre un profesional con formación específica en psicología clínica y salud, y el paciente que requiere la ayuda para aliviar los síntomas que le producen sufrimiento y/o eliminar las dificultades para alcanzar sus objetivos más importantes. Ante esto, se derivan diferentes tipos de psicoterapia, todos efectivos, para tratar determinados trastornos y enfermedades. Sin embargo, esto dependerá exclusivamente de la capacidad que tenga el profesional para utilizar y combinar diversas técnicas que favorezcan y optimicen el rendimiento de las sesiones en el paciente, teniendo en cuenta las preferencias particulares para determinar qué enfoque logrará resultados más asertivos.